domingo 24 de octubre de 2010

¿QUIÉN CAMINA EN MI ENSALADA?





Es común encontrar insectos en las hojas que cosechamos mientras las estamos enjuagando y empacando. En más de una ocasión se nos puede haber escapado de la vista alguno de estos animalitos terminando así en su cocina. Algunos piensan que es más proteína mientras otros le podrá parecer desagradable. Lo cierto es que popularmente este factor se usa como indicador de los productos orgánicos. Encontrar insectos en su ensalada indica que ésta fue cultivada con el uso de poco o ningún pesticida y por ende la vida corre sobre ella.
En algunos casos los insectos pueden ser más simpáticos que otros. Por ejemplo, el chinche asesino y la mariquita son depredadores de otros insectos dañinos, una característica que apreciamos mucho. Por otro lado, las orugas o gusanos son etapas larvales de mariposas o alevillas que tienen el potencial de convertirse en plagas si sus poblaciones se salen de proporción. La presencia de esta diversidad de organismos es lo que conocemos como equilibrio biológico. Esto significa que existe un balance apropiado en la proporción de las diferentes poblaciones.
La composta que utilizamos para abonar nuestra siembra es 100% curada. Esto significa que en el proceso de compostaje los patógenos o enfermedades potenciales para las personas y plantas han sido erradicadas, literalmente cocinados. Aún así no queremos consumir trazos de estas partículas, por lo que siempre recomendamos enjuagar sus hojas antes de consumirlas.